El vídeo es un recurso socorrido para llegar allí donde el ponente no puede. Y a veces uno tiene la fortuna de encontrarse con vídeos de factura impecable: imágenes poderosas, mensajes claros y directos, diseño simple y elegante, en definitiva, comunicación en plena forma.
El Laboratorio del Procomún, iniciativa impulsada desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha editado un vídeo que esconde valiosas lecciones sobre el arte de presentar:
Del vídeo a la presentación
A continuación muestro algunas capturas del vídeo que podrían perfectamente constituir transparencias en sí mismas:
Puede comprobarse cómo el vídeo constituye en esencia una presentación animada. Si se capturasen sucesivamente todos los fotogramas donde aparecen textos y se preparase con ellos una presentación, se transmitiría el mismo contenido. Pero, ¿se comunicaría el mensaje con la misma fuerza? Esa fuerza que el vídeo confiere a imágenes estáticas es la que proporciona la presencia del ponente.
¿Qué lecciones hemos aprendido que puedan aplicarse directamente a nuestras presentaciones?
Una presentación debe ser:
La próxima vez que prepares una presentación, pregúntate cuando mires cada una de tus transparencias: ¿es visual?, ¿es simple?, ¿es elegante?
Y como prueba final, plantéate el siguiente reto: ¿podría elaborarse fácilmente un vídeo cautivante a partir de esas transparencias?

13:11
Igor
Excelente post: visual, simple, elegante y breve!! ;-))
Resulta esperanzador que el CSIC haya sido capaz de producir un video como el del Laboratorio del Procomun. Que no pare.
Y ahora un post sobre flash?
Animo
18:28
Marisa Iturbe
La “receta” me parece impecable e indiscutible, pero lo que me ha impactado es el video. Me gusta todo, el ritmo, la velocidad de la imagen relacionada con la velocidad de los cambios. Los personajes en blanco y negro que no distraen la atención del mensaje que transmiten. Y sobre todo la idea de la aparición de los mensajes cómo un códigocifrado que se va desvelando poco a poco hasta convertirse en un mensaje legible para el receptor. Está tan bien conectado con la idea que se transmite de la necesidad de conocer para poder dirigir y cambiar el futuro que me ha parecido un ejemplo clarificador de todo lo que se expone, no sólo en esta, sino en cada una de las entradas.
Sin palabras.
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