Aborrezco las plantillas predeterminadas del PowerPoint que nos son sugeridas al crear una nueva presentación por numerosos y variados motivos:

  • Las plantillas basan su diseño en el uso de listas de viñetas, la peor forma posible de transmitir información durante una presentación.
  • Las plantillas, especialmente los diseños creados por la propia empresa, suelen presentar una desafortunada elección de fondos que lucen muy bien en el portfolio del artista que los creó, pero que normalmente se interponen entre el presentador y la audiencia al incluir gráficos que destacan en exceso y capturan la atención, volviendo difícil el discernimiento entre el texto y el fondo y confundiendo a la audiencia haciéndola creer que existe contenido donde sólo hay decoración sin significado.
  • La mayoría de plantillas presenta una relación señal a ruido bajísima. Se les puede llamar de todo menos simples.
  • Las plantillas corporativas típicas impiden crear presentaciones con diseño de calidad profesional, por ejemplo con fotografías a sangre, respetando la regla de los tercios, etc.
  • Las plantillas típicas son rígidas e inflexibles, limitan o impiden la creatividad, reduciendo a menudo a extremos absurdos el área útil de una transparencia.

Una buena plantilla dota de coherencia interna a una presentación

¿Significa que no hay que usar plantillas? ¡Claro que no! Yo las uso todo el tiempo, pero las creo yo mismo vigilando siempre no incurrir en los errores de las plantillas predeterminadas. Las plantillas son necesarias para dotar de consistencia a las transparencias de una misma presentación e incluso para transmitir una imagen corporativa consistente a lo largo de varias presentaciones. Una vez creadas, las plantillas facilitan los cambios: basta realizarlos en el patrón y automáticamente se propagarán a todas las transparencias que lo adoptaron.

Sabes que una presentación es consistente cuando al introducir en ella una transparencia tomada de otra presentación canta a la legua. En líneas generales, la consistencia exige usar el mismo fondo, la misma tipografía con tamaños similares, el mismo tema, la misma forma de incluir fotografías u otros elementos multimedia, los mismos colores, la misma alineación de los objetos en una cuadrícula, las mismas animaciones y transiciones, el mismo estilo de imágenes, en definitiva, dotar de un marcado carácter personal al elemento visual de la presentación. Steve Jobs utiliza siempre el mismo diseño de transparencias a través de una plantilla consistente que permite distinguir una transparencia suya entre mil.

Plantilla totalmente personalizada, con un tema unificador basado en la aventura

La misma plantilla dota de coherencia a las presentaciones de la empresa

Igualmente, una empresa puede beneficiarse enormemente del uso de una o varias plantillas para sus presentaciones, siempre y cuando cumplan las directrices anteriores. La plantilla corporativa debería ser asimismo suficientemente flexible en cuanto a colores, temas y composiciones como para dejar lugar a la innovación de los empleados.

Plantilla totalmente personalizada, con un tema unificador a pesar de las diferencias de color

Una plantilla no es un atajo para pergeñar presentaciones en serie en dos patadas a base de escribir listas de viñetas y tirar de exhaustas fotos de stock. El objetivo de la plantilla corporativa debe ser ayudar a los trabajadores a crear diseños elegantes y simples, pero sin constreñir su creatividad.

Es entonces cuando la plantilla se convierte en un arma poderosa de comunicación.

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¿Utilizas plantillas? ¿Cómo son?

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