Cuando imparto conferencias y cursos o participo en reuniones, suelo enfrentarme a una competencia desleal: portátiles, tablets, smartphones, … Tu audiencia estará más pendiente de una pantalla que de tus palabras… ¡a no ser que los enganches desde e
Reconozco que el pequeño libro de las grandes decisiones: 50 modelos para el pensamiento estratégico me decepcionó. Por fortuna, todo libro esconde un tesoro. Encontré justo en sus dos últimas páginas una estimulante propuesta para experimentar con n
Interesado en medir cómo variaban los niveles de atención de los estudiantes durante sus clases, el profesor Donald A. Bligh realizó un experimento con sus propios alumnos, descrito en su libro What’s The Use of Lectures?: tomó lecturas de la t
Cuando aparece una nueva transparencia, se está planteando un rompecabezas a la audiencia: en el instante en que se proyecta, su atención se aparta del conferenciante y se centra en la transparencia, la cual tratarán de interpretar y comprender. Cuan
Uno de los libros destacados en mi biblioteca sobre presentaciones es el bellamente editado Principios universales de diseño. Ofrece 100 consejos básicos sobre diseño, a menudo chocantes y en aparente contradicción con nuestras intuiciones sobre el d
En plena economía de la atención, nuestras presentaciones se enfrentan al reto de hacer llegar nuestras ideas a una audiencia distraída por mensajes procedentes de los medios más variados. Siguiendo estos pasos aprenderás a crear presentaciones más c
Leyendo estos días el inspirador libro El poder de las relaciones escrito por el experto en liderazgo John C. Maxwell, me he encontrado con esta reveladora carta escrita por una hipotética audiencia a un orador que sufre el azote de un ego inflado. H
Cuando yo era niño y pasaba los veranos en la playa, me encantaba pescar quisquillas cercadas en las pequeñas pozas que dejaba entre las rocas la marea al bajar. ¿Alguna vez has intentado atrapar con tus manos un pez? La atención de la audiencia es c
“¿Existe eso que llaman Un Minuto de Sabiduría?” “Por supuesto que existe”, replicó el Maestro. “Pero un minuto, ¿no es demasiado breve?” “Al contrario. Es cincuenta y nueve segundos demasiado largo.” —Anthony de Mello, “¿Quién puede hacer que