Tenéis razón.
Ahora haced
que importe.
No es un problema
de argumentos.
Vuestro equipo no tiene un déficit de datos. Los datos os sobran. Trabajáis con evidencia médica, con marketing, con educación médica, con soportes digitales y con conversaciones cara a cara. El material es sólido.
El villano de esta historia es más antiguo que vuestra industria y no se derrota con una diapositiva mejor. El villano es esto: el cerebro humano no está diseñado para almacenar cifras. Está diseñado para almacenar historias.
La unidad mínima de procesamiento de información del cerebro no es el bit. Es la historia.
— Material del curso · Arquetipos narrativosPor eso una reunión puede ir bien y no servir de nada. Por eso una recomendación impecable pierde frente a una anécdota mediocre. No es injusto: es neurología. Y se puede jugar a favor.
Comprobadlo ahora,
antes de contratar nada.
Abajo tenéis el mismo mensaje contado de dos maneras. Leed las dos tarjetas con calma. Sin prisa. Después pulsad el botón y responded dos preguntas.
Experimento · 90 segundos
Resultados del protocolo de seguimiento
- Adherencia terapéutica a 12 meses+18,4 %
- Reducción de reingresos11,2 %
- Satisfacción del paciente (NPS)34 → 51
- Coste por paciente / año−7,8 %
- Tiempo medio de consulta14,2 min
- Muestran = 1.240
Marta y los tres blísteres
Marta tiene 68 años y una caja de pastillas que nunca entendió. Cada mañana sacaba tres blísteres sobre la mesa de la cocina y elegía dos, porque tres le parecían demasiadas.
En marzo entró en el protocolo de seguimiento. Una enfermera la llamó un martes. Y otro martes. Y otro.
En noviembre, Marta llevaba doce meses sin fallar una sola toma. Y ocho sin pisar urgencias.
En su hospital hay otras 1.239 Martas.
1 · ¿En cuánto se redujeron los reingresos?
2 · ¿Cuántos blísteres sacaba Marta cada mañana?
Nota: la segunda versión también era un dato. Solo que iba dentro de una persona. Ninguna de las dos miente. Solo una se queda.
Dejad de ser
el protagonista.
Durante años, Customer Engagement fue «el departamento de soporte». Ahora entráis en reuniones estratégicas, dialogáis de igual a igual con responsables de unidades médicas y de marketing, compartís estrategia y ejecución, y en algunos proyectos lideráis de forma transversal.
Habéis cambiado de papel. El guion no ha cambiado con vosotros. Un equipo que deja de dar servicio para empezar a influir necesita repartir de nuevo los personajes. Pulsad sobre cada uno.
Tú eres Yoda, no Luke. Eres Morfeo, no Neo. Eres Miyagi, no Daniel.
— Material del curso · Arquetipos narrativosLos mentores permanecen en segundo plano para que el héroe alcance su recompensa. Es, exactamente, la posición desde la que vuestro equipo quiere trabajar.
Casi toda historia
tiene el mismo esqueleto.
Da igual si es un relato mítico, una película de ciencia ficción o lo que os ha pasado esta mañana en la oficina: un protagonista con quien simpatizamos, un conflicto que se complica y una transformación. Siempre. Eso significa que se puede aprender, se puede replicar y se puede usar el martes que viene.
Siete pasos. Cada uno con una pregunta que hay que saber contestar antes de abrir la boca. En el aula los recorréis con vuestras propias historias.
Un día.
Ocho horas.
Seis personas.
El programa está reconstruido sobre vuestro encargo real: no storytelling para escenarios, sino storytelling para influir en reuniones estratégicas, conversaciones informales, interlocución con unidades médicas y marketing, soportes digitales y contacto cara a cara.
Grupo máximo de seis para que todos practiquen y todos reciban análisis individual. Con cinco personas, el aprovechamiento es máximo. Desplegad cada bloque.
Bloque 1 · Por qué las historias ganan a los argumentos
- La unidad mínima de procesamiento del cerebro no es el bit, es la historia: la evidencia que lo respalda y lo que implica para vuestro trabajo diario.
- Por qué un equipo con razón pierde frente a un equipo con relato, y por qué eso no es un defecto de la audiencia.
- El giro de arquetipo: dejar de ser el héroe de la reunión para convertirse en el mentor de quien decide.
- Mapa de villanos y tesoros: quién es realmente el héroe en cada una de vuestras interlocuciones — unidad médica, marketing, educación médica, cliente final.
- Los tres dones: ideas, motivación y recursos. Cuál domináis y cuál os falta.
- Práctica: cada participante identifica el villano real de sus tres interlocutores clave y lo pone a prueba con el grupo.
Bloque 2 · La médula espinal: construye tu historia
- Los siete pasos de casi cualquier historia: contexto, rutina, incidente, conflicto, clímax, resolución y lección.
- El motor del interés: sustituir «y entonces» por «pero… entonces… finalmente».
- Escalar el conflicto: de la molestia al obstáculo, del obstáculo a la amenaza. Cómo hacer crecer la tensión sin exagerar los hechos.
- Dónde encontrar historias cuando creéis que no tenéis ninguna: el diario de historias cotidianas y por qué no hace falta hacer llorar a nadie.
- Concreción: por qué «un martes a las 11:40» convence más que «hace un tiempo».
- Práctica: cada participante construye su primera historia personal sobre la plantilla de trabajo y la somete al análisis del grupo y del formador.
Bloque 3 · Historias para influir sin escenario
- Las cuatro salas: la reunión estratégica, la conversación informal de pasillo, el correo y el soporte digital. Una historia distinta y una longitud distinta para cada una.
- Historias corporativas, hipotéticas y metafóricas: cuándo funciona cada una y cuándo revienta.
- El dato humanizado: cómo desenterrar la historia que hay debajo de una cifra sin traicionar la cifra. Especialmente relevante en un entorno regulado.
- Analogía y metáfora: hacer concreto lo abstracto y memorable lo concreto.
- Asertividad narrativa: sostener una opinión incómoda dentro de una historia en lugar de dentro de una discusión. Cómo discrepar sin romper la relación.
- Las ocho ocasiones en que una historia rinde más que una lista de viñetas: quiénes sois, a quién habéis ayudado, en qué os diferenciáis, qué problema resolvéis.
- Práctica: convertir un dato real del equipo en una historia de noventa segundos, contada de pie y sin apoyo visual.
Bloque 4 · Cuéntala delante de alguien que decide
- Aperturas que obligan a escuchar: in media res, la pregunta sin respuesta y la historia suspendida.
- No anunciéis lo que vais a hacer: hacedlo. Eliminar prolegómenos y entrar en el centro de la acción.
- Evitar el narrador en off: contar escenas que podrían grabarse en vídeo, no generalidades.
- La frase gancho y el cierre circular: terminar donde empezasteis, con la sala ya cambiada.
- Voz y presencia, lo justo y necesario: pausa, ritmo, mirada y postura al servicio de la historia, no del lucimiento.
- Práctica final: narración individual ante el grupo, analizada en directo por los compañeros y por el formador, con los puntos fuertes y los puntos a vigilar de cada participante.
- Cierre: cómo construir y mantener la biblioteca de historias del equipo a partir de mañana.
Preparación previa solicitada a los asistentes: traer ensayado de casa un relato breve de tradición popular (1–2 minutos) y una minipresentación profesional real (2–3 minutos). Respetar las duraciones es lo que permite que todos practiquen.
Un mentor
también tuvo
que cambiar de historia.
Durante quince años, Gonzalo Álvarez Marañón explicó criptografía en congresos, en periódicos, en radio y en televisión. Doctor en Informática, investigador, con toda la razón del mundo. Y salía de las salas sin haber movido a nadie.
Así que dio un giro de 180 grados: dejó de investigar cómo proteger sistemas y empezó a investigar cómo mover personas. Desde entonces ha formado a miles de profesionales y directivos, ha acompañado a presidentes y consejeros delegados, y ha preparado a un Premio Príncipe de Asturias y a un Premio Nobel.
La lección que da en clase es la que aprendió en su propia carrera: tener razón no es lo mismo que ser elegido.
Otros equipos
ya hicieron el viaje.
Compañías que han confiado su comunicación a El Arte de Presentar. En negativo, las del sector salud y ciencias de la vida.
Además de miles de profesionales y directivos formados en el ámbito público y privado, y de acompañamiento individual a presidentes y consejeros delegados, un Premio Príncipe de Asturias y un Premio Nobel.
Lo que cuesta.
Sin letra pequeña.
Grupo máximo 6 participantes
Impartición en vuestras instalaciones
Materiales opcionales · por unidad
Impuestos
Los precios no incluyen IVA. Tampoco desplazamiento, alojamiento y manutención cuando la formación se imparta fuera de Madrid capital. Si el medio de transporte es vehículo propio, el kilometraje se factura a 0,25 €/km. Todos los gastos se justifican debidamente.
Fecha y lugar
El curso se realiza en las instalaciones del cliente, en la fecha que acordemos. Una vez formalizado el pedido, la fecha queda reservada en exclusiva.
Facturación
Tras la impartición se emite factura por el 100 % del importe. Pago por transferencia bancaria dentro de los 30 días siguientes a la fecha de factura.
Validez y cancelación
Los términos de esta oferta son válidos durante seis meses. Cualquier cambio de fecha o cancelación requiere acuerdo previo de ambas partes; si ya se hubieran iniciado reservas de transporte o alojamiento no cancelables, se abonarán los gastos incurridos.
Después del curso
Sesiones de seguimiento para evaluar la puesta en práctica, talleres de media jornada a precio especial, coaching individual presencial o remoto, y acompañamiento en presentaciones concretas de alto impacto.
Propiedad intelectual
Queda prohibida la grabación total o parcial del curso. El material de apoyo empleado en el aula es esencialmente soporte gráfico y por ese motivo no se distribuye a los asistentes.
Esa es toda la diferencia.
Empieza a lo grande y termina aún más grande. Si enlazáis el cierre con la apertura, tenéis lo que se llama un cierre circular. Acabáis de leer uno. Esta propuesta está construida con las mismas herramientas que aprenderá vuestro equipo: apertura in media res, villano nombrado pronto, demostración antes que promesa, mentor en segundo plano y cierre que vuelve al principio.
Si ha funcionado con vosotros, funcionará con vuestros interlocutores.
¿Dónde?
Donde queráis.
Proponedme una fecha y ajustamos el programa a los cinco perfiles concretos del equipo antes de entrar en el aula. Cuanto más sepa de sus interlocutores reales, más afiladas serán las prácticas.