Esta entrada ha sido amablemente escrita por Fernando Tobías Moreno, apasionado por facilitar procesos de aprendizaje, formador en habilidades emocionales y mindfulness (atención plena).

¿Te has olvidado de ti (ego) en una presentación a la vez que eras perfectamente consciente de lo que estabas diciendo, de cómo lo decías y con qué impacto resonaba en las personas que te escuchaban?

¿Has visto con asombro cómo las palabras parecían surgir espontáneamente y sin esfuerzo de tu boca de una manera precisa y con la entonación adecuada?

¿Has experimentado ese “estado mágico” donde sientes una increíble conexión con tu audiencia, contigo mismo y con tu mensaje?

Pues de mágico no tiene nada, ¡se entrena!

Por mi experiencia personal te aseguro que es posible experimentar ese “estado mental” cuando das una conferencia o presentación (no digo de una manera perfecta y absoluta).

Y se llama Mindfulness o Atención Plena.

¿QUÉ ES MINDFULNESS?

“Mindfulness es el estado de conciencia que emerge cuando se presta atención intencionadamente al momento presente con aceptación y sin juzgarlo”.

—Kabat Zinn

Es darte cuenta de lo que estás haciendo mientras lo estás haciendo. Es ser consciente lo que ocurre dentro de ti y alrededor tuyo en cada momento. Para ello necesitamos regular nuestra atención para traerla una y otra vez al presente, y de una determinada manera: con aceptación, curiosidad y apertura.

Dicho de manera sencilla, mindfulness consiste en entrenar nuestra atención. Como cualquier habilidad humana, si la ejercitamos, resulta que la desarrollamos y además modificamos literalmente nuestro cerebro (Mindfulness y ciencia). Existen una serie de prácticas o ejercicios que nos van a permitir cultivar dicha habilidad (Mindfulness en la vida cotidiana). Pero recuerda que mindfulness es mucho más que un conjunto de prácticas. En esencia es una actitud, una manera de estar en la vida.

LA PRÁCTICA MÁS “SENCILLA”: LA RESPIRACIÓN COMO ANCLAJE

Consiste en situar tu atención en la respiración, donde la puedas percibir con mayor nitidez (fosas nasales, garganta, pecho o abdomen) y mantenerla ahí de manera ininterrumpida. En el instante que te des cuenta que tu atención ha divagado, regresas amablemente de nuevo a la respiración como objeto de atención. Si te vas, regresas. Es sencillo de hacer pero en realidad no es nada fácil. Puedes empezar con este ejercicio durante cinco minutos e ir ampliándolo según vayas familiarizándote con él.

VALE, ¿Y PARA QUÉ ME PUEDE SERVIR ENTRENAR MINDFULNESS SI VOY DAR UNA CHARLA?

Como emisor que eres en cualquier acto de comunicación, según sea el estado interior desde el cual emitas, así llegará a tu interlocutor tu mensaje y en últimas instancia, tú mismo.

Si tú estás en un verdadero estado de Presencia y Atención Plena, todo lo que ocurra durante la comunicación estará teñido de esa cualidad, y además contagiarás por resonancia ese estado en tu audiencia.

Si no hay estado de Presencia, tu presentación no impacta. Sólo habrá verborrea.

GENIAL, ¿Y QUÉ HAGO CON TODOS LOS MIEDOS QUE YO TENGO?

Te voy a contar lo que yo hago: los trato con actitud mindful, es decir, me doy cuenta de ellos, los nombro, los acepto y lo más importante, no me peleo con ellos. Ni trato de eliminarlos ni tan siquiera de reducirlos o calmarlos. Les doy un espacio y dejo de alimentarlos. No les doy cancha. De este modo el miedo no te bloquea nunca, pero si le prestas tu atención al miedo, éste crece y crece y te acaba paralizando.

Te animo a practicar la “actitud mindful” en tus presentaciones: soltar el control, confiar, entregarse, dar con generosidad y escucha atenta.

ANTES DE EMPEZAR A HABLAR: COMPRUEBA SI “ESTÁS CONECTADO”

De igual manera que casi en cualquier sitio comprobamos si tenemos “buena conexión”, asegúrate de estar conectado:

  • Contigo mismo: Sitúa tu atención en la respiración durante un par de minutos. Recuerda que el mejor anclaje es tu cuerpo. Tu mente puede hacer viajes siderales por el pasado y el futuro, pero tu cuerpo siempre reside en el presente.
  • Con tu mensaje: Haz consciente para qué estás ahí, con la intención de comunicar qué mensaje, qué pretendes con tu intervención.
  • Con tu audiencia: Date cuenta de con quién estás, cuáles son sus necesidades y sobre todo míralos, ¡¡demuestra que te importaran de verdad!!

Todo en esta vida depende de dónde y cómo coloques tu atención. Be mindful my friend.

[¿Quieres aprender a entrenar tu atención durante tus presentaciones y en la vida en general? Apúntate a nuestro próximo taller sobre Mindfulness.]

DIÁLOGO ABIERTO

¿Qué haces para estar más presente en tus presentaciones?