Esta entrada ha sido amablemente escrita por Tania Sanz, cuyo blog HabitualMente busca transformar hábitos a través de un cambio de mente, y a mejorar el diseño de las rutinas diarias de forma saludable, con información práctica y estrategias útiles basadas en evidencia científica.

La mayoría de los grandes tenistas y en general los atletas de alto rendimiento, tienen un nivel avanzado en la toma rápida de decisiones. Tienen que ejecutar a elevados niveles de precisión para lograr ganar un punto, requieren de un buen manejo de emociones y de estrés para no frustrarse cuando esto no ocurre y, por encima de todo, necesitan una gran condición física para rendir efectivamente durante todo el juego.

¿Te has puesto a pensar que tú también necesitas de todas estas herramientas para hacer una excelente presentación?

No es de sorprenderse que los atletas de alto rendimiento dediquen el 90% de su tiempo entrenando para lograr el 10% de ejecución en los torneos.

Esto quiere decir que la toma rápida de decisiones y el buen manejo de emociones es un hábito que se aprende, por eso para lograr dar una presentación excelente tienes que convertirte en un presentador de alto rendimiento.

No te asustes, en este juego los músculos no son indispensables, pero lo que sí es importante es la formación adecuada de hábitos que te permitirá tener el control de forma automática ante cualquier situación durante tu ejecución.

Para conseguir lo anterior es necesario un entrenamiento adecuado.

¿En qué consiste el entrenamiento para presentadores de alto rendimiento?

El objetivo es crear un ritual diario que te permita entrar en la misma esfera de concentración, para manejar estrés y tomar buenas decisiones cada día.

¿Cómo puedes crear un ritual?

SI te fijas, los entrenamientos de condición física en los tenistas son muy parecidos, pero algo que es característico de cada uno es su ritual entre puntos y antes del partido. Algunos botan la pelota varias veces, otros caminan y vuelven, respiran o como Nadal que siendo más original se acomoda la ropa interior.

Con esto no quiero decir que tengas que hacer algo extraño para lograr concentrarte, sino simplemente que busques una rutina diaria (no solo antes de la presentación) que te permite sentirte más familiarizado con la situación.

Por ejemplo: Antes de iniciar mi trabajo, tomaré una taza de café, voy a respirar tres veces, y hacer un estiramiento breve, e inmediatamente después empezaré con mi actividad más importante del día.

Ahí tienes un ejemplo de ritual. Cada día ese ritual será la puerta para lograr concentrarte mejor y manejar el estrés. Esto te obligará a sentir que tomas el control en una situación cotidiana como es el trabajo diario.

Una vez dominado el ritual (hábito formado), te permitirá tomar el control de una situación no cotidiana como una presentación importante: estarás mucho más concentrado después del ritual y además mucho más relajado.

Para lograr un ritual diario, ten en cuenta estos dos puntos:

  1. Tiene que ser una acción fácil y accesible que puedas hacer en cualquier lugar.
  2. Es necesario que lo realices cada día antes de iniciar una actividad importante y no solo antes de las presentaciones.

Adopta un ritual y conviértete en un presentador de alto rendimiento.

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DIÁLOGO ABIERTO

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