Estás pensando en invertir en start-ups de biotecnología. Asumamos que cada start-up tiene una idéntica probabilidad de éxito del 40%. Como no quieres poner todos los huevos en la misma cesta, decides invertir la misma cantidad de dinero en 10 start-ups. ¿Cuál es la probabilidad de que al menos una tenga éxito (suponiendo que el éxito/fracaso de cada una es independiente del de las demás)?
- a) 99,4%
- b) 40%
- c) 0,01%
Primero, la intuición nos podría susurrar:
Si cada empresa tiene un 40% de probabilidad de éxito, entonces mi probabilidad general también es del 40%, ¿no?
Error. Aquí es donde la magia de la probabilidad complementaria hace su entrada triunfal:
- Si la probabilidad de que una start-up tenga éxito es del 40%, la de que fracase es del 60%, es decir, 1 – 0,4.
- La probabilidad de que todas las 10 fracasen es por tanto 0,6^10, que equivale aproximadamente a 0,6%.
- Por lo tanto, la probabilidad de que al menos una tenga éxito es:
1 – 0,006 = 0,994 o 99,4%.
¡Bingo! La respuesta correcta es la opción a) 99,4%. ¿Habías acertado?
Si te has quedado a cuadros, para visualizar este concepto de manera más sencilla, imagina un dado. La probabilidad de obtener un seis en un solo lanzamiento es de 1/6, es decir, aproximadamente un 16,7%. Sin embargo, si lo lanzas varias veces, la probabilidad de que al menos una vez salga un seis aumenta considerablemente:
- En 2 tiradas: 30,6%
- En 3 tiradas: 42,1%
- …

Entonces, ¿qué significa diversificar el riesgo? Podríamos decir que equivale en cierta manera a lanzar el dado más veces. Si no diversificas, es como apostarlo todo a un solo lanzamiento del dado. Ahora bien, cuantas más veces lo lances, mayor será la probabilidad de que aparezca el número deseado.
Este mismo principio se aplica a la toma de decisiones en la vida: si apostamos todo en una sola opción, el margen de error es alto, pero si exploramos múltiples caminos, aumentamos nuestras oportunidades de éxito.
El arte de diversificar: no pongas todos los huevos en la misma incubadora
Este ejercicio con los dados revela un principio fundamental: diversificar reduce el riesgo. Warren Buffett, uno de los inversores más icónicos, sugiere que, si vas a invertir en algo arriesgado, es mejor hacerlo en múltiples inversiones pequeñas que en una sola grande.
Un buen ejemplo de este principio es el funcionamiento de los casinos. Un casino nunca apostaría todo su dinero en una sola jugada, sino que gana dinero a lo largo del tiempo permitiendo muchas apuestas pequeñas. Aunque algunos jugadores puedan ganar grandes sumas en el corto plazo, la probabilidad favorece siempre al casino a largo plazo.
Este mismo concepto puede aplicarse a nuestras decisiones cotidianas: en lugar de apostar todo nuestro tiempo, energía o dinero en una sola opción con la esperanza de que funcione, diversificar nuestras apuestas en diferentes caminos nos da mejores oportunidades de éxito y reduce el impacto de un posible fracaso.
Así como los casinos saben que su estrategia los hará ganar con el tiempo, nosotros podemos estructurar nuestras decisiones para que las probabilidades jueguen a nuestro favor.
Cómo aplicar el principio de la diversificación a tu vida cotidiana
Atención, que este principio no solo aplica a las inversiones en start-ups o apuestas en los casinos, sino a muchas decisiones cotidianas:
- Carrera profesional: apostar todo a una sola empresa o industria resulta en exceso arriesgado. Ampliar habilidades y explorar diferentes itinerarios de carrera aumenta las oportunidades.
- Alimentación: depender de un solo tipo de alimento, por ejemplo trigo, puede generar deficiencias nutricionales. Una dieta variada mejora la salud.
- Relaciones personales: confiar en una sola persona para todo el apoyo emocional puede ser insostenible. Tener una red diversa de amigos y familiares brinda mayor estabilidad y felicidad a largo plazo.
- Emprendimiento: un negocio con una única línea de ingresos es vulnerable. Ampliar la oferta de productos o servicios reduce el riesgo.
- Tiempo libre: depositar toda la felicidad en un solo pasatiempo limita la capacidad de adaptación a cambios en la vida. Explorar distintas actividades enriquece la experiencia vital.
¿Estás midiendo bien el riesgo?
Peter Bevelin, en su libro Seeking Wisdom, explica que el riesgo no es solo una cuestión de probabilidades, sino de consecuencias: ¿qué puede salir mal y cómo te afectará? Si depositas todo tu esfuerzo, dinero o energía en una sola opción y esta falla, las consecuencias pueden ser devastadoras. Pero si diversificas, las probabilidades juegan a tu favor.
La clave es entender que el riesgo no puede eliminarse, pero sí puede gestionarse. No se trata de evitarlo, sino de asegurarse de que el posible beneficio supere con creces al potencial daño. Y cuando diversificas, te posicionas estratégicamente para que eso ocurra.
¿Cómo puedes aplicar la diversificación en tu vida diaria? Recuerda que cada vez que diversificas es como si volvieras a lanzar el dado. Y cuantas más veces lo lances (más diversificado estés), más probable será que obtengas el 6 tan ansiado.
- Invierte en tu educación de forma variada: aprende habilidades de distintas áreas para aumentar tu versatilidad en el mundo laboral. No dependas solo de un título universitario. Muchos profesionales creen que un título universitario es suficiente para asegurar una carrera estable, pero la realidad del mercado laboral es diferente. Los cambios tecnológicos y económicos pueden volver obsoletos ciertos conocimientos en pocos años. Por ejemplo, si eres programador, adquirir conocimientos en diseño o gestión de proyectos te abrirá nuevas puertas y te hará más valioso en el mercado. Amplía tu aprendizaje. Adopta el aprendizaje continuo. Explora certificaciones y cursos cortos.
- Distribuye tus ingresos: no dependas de una única fuente de dinero. Busca oportunidades de ingresos adicionales, a poder ser pasivas. Tal vez puedas monetizar un pasatiempo, como la fotografía o la escritura, para generar un flujo extra de efectivo que te brinde estabilidad.
- Fomenta una red de contactos diversa: tener relaciones en diferentes ámbitos te dará más opciones y apoyo. Si solo te rodeas de personas de tu sector, podrías perder oportunidades valiosas en otras industrias. Asistir a eventos de distintas áreas o participar en comunidades diversas puede abrirte puertas inesperadas.
- No pongas toda tu energía en un solo objetivo: persigue varias metas en paralelo para reducir la frustración si alguna no se cumple. Si solo te enfocas en ascender en tu trabajo y algo sale mal, podrías sentirte perdido. En cambio, si también cultivas hobbies, proyectos personales o aprendizaje continuo, siempre tendrás algo que te motive.
- Mantén un portafolio de experiencias: explora diferentes actividades, viajes y perspectivas para enriquecer tu vida. Si solo viajas a los mismos destinos o realizas las mismas actividades, podrías perderte grandes aprendizajes. Probar nuevas experiencias amplía tu visión del mundo y te ayuda a crecer personal y profesionalmente.
La próxima vez que te enfrentes a una decisión importante, pregúntate: ¿estoy diversificando mi riesgo o apostando todo a una sola carta? La clave está en jugar muchas manos pequeñas, no una sola gigante.
DIÁLOGO ABIERTO
¿Cuándo fue la última vez que tomaste una decisión apostándolo todo a una sola opción? ¿Cómo resultó?