El general chino Sun-Tzu vivió en torno al siglo VI aC y escribió uno de los tratados de estrategia militar más famosos de todos los tiempos: El Arte de la Guerra. Más que un manual sobre prácticas militares, se trata de un ensayo filosófico sobre cómo resolver conflictos. De esta pequeña gran obra pueden extraerse enseñanzas de aplicación en numerosas situaciones de la vida cotidiana, hasta el punto de que se ha convertido en una referencia ya clásica en el ámbito de la gestión empresarial.
Una de las citas más conocidas y profundas del libro puede traducirse aproximadamente como:
“Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, y saldrás triunfador en mil batallas.”
Sin ánimo de retratar a la audiencia como el enemigo ni al acto de presentar como una guerra, podríamos reformular esa máxima como “Conoce a tu audiencia“. En efecto, éste debería ser nuestro mantra. Al afrontar cualquier presentación nos esforzaremos por conocer bien a la audiencia ante la cual vamos a presentar. Una estrategia abocada al fracaso más estrepitoso consiste en dar la misma charla a piñón fijo en todos los foros sin importar para nada el tipo de audiencia en cada caso.
Debemos contemplar nuestra presentación como un diálogo con la audiencia, nunca como un monólogo
La mejor forma de mostrar respeto por la audiencia consiste en preocuparnos por ella. Debemos ser sensibles a sus necesidades e intereses y reflexionar sobre las siguientes preguntas:
Una presentación preparada con la intención de dar respuesta a estas preguntas tiene mayores posibilidades de éxito que una en la que el orador sólo se preocupa por demostrar lo mucho que sabe sobre el tema. Conozcamos a nuestra audiencia y conozcámonos a nosotros mismos, y triunfaremos en mil presentaciones.

18:55
Marisa Iturbe
Tocas un tema fundamental que por desgracia se tiene muy poco en cuenta. El receptor es un elemento clave a la hora de decidir cómo transmitir un mensaje. Además de concentrar la idea en tres preguntas clave que “me conviene no olvidar” me has aportado un título que jamás se me hubiera ocurrido incorporar a mi biblioteca.
En cuanto termine el que tengo entre manos lo busco y ya te comentaré si las expectativas que crea tu comentario se han cumplido.
Pingback: Los rostros son el barómetro del interés « El Arte de Presentar
Pingback: La Crisis Ninja o cómo sintonizar con la audiencia « El Arte de Presentar
Pingback: Cómo satisfacer a audiencias heterogéneas durante una presentación « El Arte de Presentar
Pingback: Diez mandamientos del buen diseño « El Arte de Presentar
Pingback: La Maldición del Conocimiento: cuanto más sabes, peor te explicas « El Arte de Presentar
Pingback: Cuanto más, ¿mejor? « El Arte de Presentar
Pingback: Claves de un buen título para atraer en masa al público a tu presentación « El Arte de Presentar
Pingback: Los siete pecados capitales de las presentaciones que no debes cometer « El Arte de Presentar
Pingback: ¿Cuánto detalle debemos proporcionar en nuestras presentaciones? « El Arte de Presentar
Pingback: 17 errores (y medio) que debes evitar en una presentación tecnológica « El Arte de Presentar
Pingback: Porque los datos no hablan por sí mismos, dales voz para que cuenten su historia en tus presentaciones « El Arte de Presentar
Pingback: 8 preguntas sobre la audiencia que debes responder antes de una presentación « El Arte de Presentar
Pingback: Conoce a la audiencia de tus presentaciones con un mapa de empatía « El Arte de Presentar
16:28
Martin Mercade
lo mejor es ganar sin combatir ,simple y efectivo.
Pingback: Diez mandamientos del buen diseño « carmicald