El biólogo molecular y prolífico autor John Medina publicó recientemente un práctico libro de divulgación científica sobre el funcionamiento del cerebro titulado Brain Rules. En el capítulo dedicado a la visión, Medina incluye unas interesantes reflexiones acerca de PowerPoint, bajo el epígrafe que da título a esta entrada, “Tira tus viejas presentaciones de PowerPoint a la basura”. A continuación traduzco literalmente:

“El software para presentaciones llamado PowerPoint se ha vuelto ubicuo, desde salas de reuniones de empresas hasta aulas de colegios pasando por conferencias científicas. ¿Qué hay de malo en ello? Está basado en texto, con seis niveles jerárquicos de títulos y subtítulos: todo palabras. Los profesionales del mundo entero deberían informarse acerca de la increíble ineficiencia de la información basada en texto y de los increíbles efectos de las imágenes. Después, deberían hacer dos cosas:

1. Quemar sus presentaciones en PowerPoint actuales.
2. Hacerlas nuevas.

De hecho, las viejas deberían conservarse, al menos temporalmente, como útiles comparaciones. Los hombres de negocios deberían contrastar sus nuevos diseños con los antiguos y determinar cuáles funcionan mejor. Una presentación de PowerPoint típica contiene unas 40 palabras por transparencia . Eso significa demasiado trabajo por delante.”

La voz de Medina no es la única alzada en contra del uso actual de PowerPoint. El psicólogo John Sweller, creador en los 80 de la teoría de carga cognitiva, sostiene que:

“El uso de las presentaciones en PowerPoint ha sido un desastre. Debería tirarse a la basura.”

Tira tus viejas presentaciones en PowerPoint a la basura

No está claro si lo que propone Sweller es tirar la herramienta en sí, PowerPoint, o el uso que hacemos de la herramienta. En mi opinión, PowerPoint, al igual que Keynote, Impress o cualquier otro software de creación de presentaciones, puede utilizarse de forma creativa para construir presentaciones impactantes que inspiren y motiven, o puede utilizarse en la forma habitual para construir documentos llenos de listas de viñetas que aburren y abotagan la mente.

Los canales verbal y visual se complementan

Lo que prácticamente ningún investigador de teoría cognitiva cuestiona es que desde el punto de vista de aprendizaje resulta nocivo utilizar PowerPoint en la forma tradicional: transparencias con interminables listas de viñetas, cuyo contenido es repetido, a veces literalmente, por el ponente. Según la teoría de carga cognitiva, si el mismo mensaje se transmite exclusivamente a través del canal verbal, es decir, tanto palabras escritas en la pantalla como las mismas palabras leídas, la mente se sobrecarga y no procesa adecuadamente el mensaje. En cambio, si se utilizan imágenes (diagramas, gráficos, fotografías, diseños, animaciones, etc.) las cuales se explican mediante palabras que no aparecen en la transparencia, se refuerza el aprendizaje. Las palabras y las imágenes comunican mejor que las palabras solas.

Así pues, no tires a la basura tu viejo PowerPoint, tira tu vieja forma de presentar.

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