Me encanta el verano porque me permite realizar actividades que durante el año dejo aparcadas. Ya sabes, el día a día te va comiendo. Hay tantas cosas que hacer que a menudo vas postergando las verdaderamente importantes: jugar, reír, no hacer nada, … ¡También son importantes! Aprovecha los ratos de ocio veraniegos para probar nuevas actividades.

En este artículo te propongo siete actividades olvidadas desde tu infancia que te volverán más saludable y te harán sentir más feliz. Notarás su impacto en tu comunicación y en tus relaciones con los demás. ¡Garantizado!

1Colorea libros

Rescata del trastero tu vieja caja de lápices Alpino o de rotuladores Carioca o tus queridos Plastidecor.  ¡Y a colorear!

Pues sí, colorear libros para adultos se está convirtiendo en una moda que arrasa. En respuesta a esta demanda, algunos artistas se han entregado a la creación de preciosas obras para pintar. Destacan los títulos de la escocesa Johanna Basford: Jardín Secreto, El Océano Perdido o El Bosque Encantado.

También de renombre son los volúmenes de Michael O’Mara Books, enfocados en diferentes facetas: los hay de motivos japoneses, vintage, navideños, tatuajes, superhéroes, jardines y mucho más. Sus dibujos son más grandes y menos detallados que los de Basford, por lo que resultan más sencillos de colorear.

Date una vuelta por una gran librería y descubrirás las exquisitas obras de arte para colorear que inundan sus estantes.

Por qué colorear: Colorear dibujos cuenta con una larga tradición en el campo clínico y de terapia: es un acto emocional y espiritual. Cuando te concentras en colorear estas fascinantes ilustraciones en blanco y negro consigues parar un momento. Constituye una invitación directa a la «desconexión» de los problemas. Mientras pintas, entras en un estado de paz interno en el que logras conectar mejor contigo mismo. Apaciguas los nervios, regulas la respiración y reduces el estrés. Mejoras la atención y la memoria. Hasta los colores que eliges expresan tu estado anímico. El mismísimo Carl Gustav Jung promovía el arte de pintar y dibujar como mecanismo de expresión y liberación.

¡Libérate de tus preocupaciones pintando! Y si tienes hijos, nietos o sobrinos, es otra actividad que podrás compartir con ellos.

2Súbete a los árboles, trepa a las rocas, usa las manos y los pies

¿Cuándo fue la última vez que subiste a un árbol o trepaste a lo alto de una roca? ¡Que el mundo entero sea tu patio de juegos! Allí donde vayas encontrarás algo que escalar. No busques la dificultad, persigue la diversión. El tacto con la roca o con la corteza de las ramas de los árboles es una sensación muy placentera. Esta actividad está profundamente inscrita en nuestros genes. ¡Libera al mono que llevas dentro!

El verano es un excelente momento para apuntarte a un curso de escalada, para descender barrancos, para iniciarte en el entrenamiento Paleo, Animal Flow o en el movimiento natural.

Por qué escalar, trepar y subir: Desarrollarás tus habilidades motoras y proprioceptivas (la percepción que tiene nuestro cuerpo de su posición en el espacio). Además de los beneficios físicos obvios, trepar, saltar y balancearse acarrean otros beneficios insospechados, como por ejemplo mejorar en un 50% tu memoria de trabajo. Este tipo de actividades que obligan a moverte con destreza en el espacio con una gran consciencia de dónde están tus miembros te ayudará a mejorar tu trabajo intelectual, tanto en el aula como en la oficina.

3Haz equilibrios

Desde niños nos han fascinado los funambulistas. No vayas a pensar que hace falta ser un artista de circo para practicar el equilibrismo. Prueba a caminar por el borde de las aceras, por los bordillos e incluso por barandillas anchas (sin riesgo en caso de caída).

Y si te sientes verdaderamente aventurero, cómprate una cinta de equilibrios (slackline). Para iniciarte te recomiendo la clásica de Gibbon. Se instala en un par de minutos entre dos árboles y te proporcionará horas de diversión. Es imposible no picarse con uno mismo: comprobarás cómo ves menos la TV y pasas más tardes tratando de recorrerla entera, marcha adelante y marcha atrás, con vueltas y demás trucos. Te recomiendo que no te lances a lo loco porque te costará muchísimo recorrerla sin caerte. Mejor descárgate un método, como el de la app de Gibbon, y sigue sus instrucciones.

Por qué hacer equilibrios: Los beneficios más notables son que mejoras tu equilibrio y coordinación, enderezas tu postura al fortalecer los músculos de tu core y hasta fortaleces tu actitud mental. Debido a la intensa concentración exigida, algunas personas se sumen al caminar sobre la cinta un estado meditativo, en el que el mundo desaparece: sólo están ella y la cinta. Típicamente, se practica en parques y bosques, lo que hará que pases ratos agradables en contacto con la naturaleza. Si lo practicas descalzo, pisarás la hierba, una magnífica sensación de conexión con la tierra casi olvidada. Y no te sorprendas si la slackline también fomenta la interacción social, ya que atraerás a niños, familiares y amigos e incluso a desconocidos. Resulta tan divertido que todos quieren probarlo. ¡Y engancha!

4Sueña despierto

¿Te acuerdas de la última vez que estuviste sentado sin hacer nada? Sí, nada. Siguiendo las nubes a la deriva por el cielo, o viendo las olas ir y venir sobre la playa o chocando contra un acantilado, o quedándote absorto contemplando una hilera de hormigas o dos gatitos jugando.

Los niños pasan mucho tiempo soñando despiertos, «siguiendo el vuelo de una mosca». ¿Te sientes culpable si pasas un rato largo «sin hacer nada»? ¡Estás de vacaciones! Siéntete libre de «perder» el tiempo. Date el permiso para «no hacer nada». Literalmente.

Por qué soñar despierto: Una vez más, la Ciencia ha confirmado los beneficios de esta otra actividad típicamente infantil. Según un estudio, pasar tiempo soñando despierto puede mejorar hasta un 40% la capacidad de resolver problemas creativos.

Este verano, ¡date unas vueltas por Babia!

5Crea algo con tus manos

En la mayoría de los trabajos modernos ya no creamos nada tangible con nuestras manos. ¿Te acuerdas de la plastilina, los mecanos, las maquetas, los legos, las proezas de marquetería, las manualidades con tubos de cartón y cajas de zapatos? Pon de nuevo tus manos a trabajar. Puedes desde construir castillos de arena en la playa, hasta hacer ganchillo; pasando por el origami, los aviones de papel, la cestería, el macramé o la cerámica. Tienes mil posibilidades a tu alcance. Seguro que llevas tiempo acariciando alguna de ellas.

¡Y no te dé miedo hacerlo mal! Los niños se lanzan a crear cualquier cosa sin ningún tipo de cortapisa. Involúcrate en crear cosas con tus manos por el mero placer de crearlas. ¡Y hasta podrás atesorar alguna obra de arte para decorar tu casa (y las de tu círculo más cercano)!

Por qué crear cosas: No hace falta recurrir a la Ciencia para entender lo bien que nos hace sentir contemplar nuestras propias creaciones por torpes que sean. De hecho, en los estudios se ha comprobado que es una eficaz forma de lucha contra la depresión, reduce el estrés y aumenta en general la sensación de felicidad.

6Abraza

¿Te has dado cuenta de cuánto tiempo pasan los niños abrazándose a sus mamás, papás, hermanos y demás familiares? Es un maravilloso hábito que perdemos con el tiempo. Las madres ya no llevan a los bebés a cuestas a sus espaldas, los bebés ya no duermen en la cama con sus padres y cada día se les brinda menos contacto físico. Entre los adultos la situación es aún peor. ¡Apenas nos tocamos!

Me encanta el verano porque me permite realizar actividades que durante el año dejo aparcadas. Ya sabes, el día a día te va comiendo. Hay tantas cosas que hacer que a menudo vas postergando las verdaderamente importantes: jugar, reír, no hacer nada, … ¡También son importantes! Aprovecha los ratos de ocio veraniegos para probar nuevas actividades.

En este artículo te propongo siete actividades olvidadas desde tu infancia que te volverán más saludable y te harán sentir más feliz. Notarás su impacto en tu comunicación y en tus relaciones con los demás. ¡Garantizado!

7Echa siestas

Descansa. Duerme a pierna suelta por las noches. Y échate la siesta en un sitio fresquito después de comer. La siesta es todo un arte. Para aprovechar al máximo sus beneficios reparadores, se recomienda que no supere los 25 minutos o te levantarás con mal cuerpo y mal humor en lugar de refrescado.

siesta

Por qué dormir la siesta: Los beneficios de la siesta son tan numerosos que da para escribir un libro, como el famoso Take a Nap! Change Your Life.: The Scientific Plan to Make You Smarter, Healthier, More Productive, de la Dra. Sara Mednick. Resumiéndolos: agudiza el estado de alerta, aumenta la creatividad, reduce el estrés, mejora la percepción, la resistencia, las habilidades motoras y la precisión; mejora tu vida sexual, ayuda a tomar mejores decisiones, a que conserves un aspecto más joven, ayuda en la pérdida de peso, reduce el riesgo de ataque al corazón, eleva tu estado de ánimo y fortalece la memoria. No es tóxico, no tiene efectos secundarios peligrosos y, lo mejor de todo, ¡es absolutamente gratis!

[Esta entrada ha sido adaptada de un viejo post de Mark Sisson, una gran fuente de inspiración para mí.]

DIÁLOGO ABIERTO

¿Qué otras actividades de la infancia practicas de adulto que te hacen sentir bien física y mentalmente?

[Créditos: Imagen de cabecera diseñada  para este artículo con elementos de Freepik]

 

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