Sin períodos de recuperación, tu energía decae. Y sin energía, no puedes producir trabajo significativo, ni físico ni mental. Cuando no desconectas, dejas de ser productivo. Punto. Es así de sencillo. Tu capacidad de estar plenamente entregado depende de tu capacidad de desconectar periódicamente.

Necesitas introducir puntos de parada en tu día, santuarios inviolables para alejarte de tu trabajo. Momentos para dejar de procesar información y para desviar tu atención hacia la recuperación.

Una vida rica y plena se caracteriza por la capacidad de oscilar entre períodos de intensa actividad y períodos de descanso y renovación

Te propongo un par de claves para recuperar la energía y ser más creativo. Podrás aplicar esa energía a cualquier tipo de trabajo, incluidas por supuesto las presentaciones.

1TRABAJA POR INTERVALOS DE ALTA INTENSIDAD

Tu cerebro puede concentrarse durante un período máximo de 90 a 120 min antes de necesitar un descanso. Este ciclo se conoce como Ritmo Ultradiano.

Descansar más puede maximizar tus logros. Los mejores en el mundo trabajan en ráfagas. Hacen paradas frecuentes para evitar el agotamiento y asegurar que se recuperan completamente. Trabajar en una tarea demasiado tiempo de hecho disminuye el rendimiento. Para evitarlo, trabaja por intervalos: haz pausas frecuentes y úsalas para caminar (si es posible fuera del edificio), estirar, meditar o charlar.

Y asegúrate de que duermes lo suficiente para ser productivo.

2DUERME ENTRE 7 Y 8 HORAS LA NOCHE ANTES

El sueño constituye una de las herramientas más poderosas para la recuperación de la energía gastada. Nuestro cerebro usa esas horas de descanso para hacer una auténtica limpieza metabólica. Mientras dormimos, se eliminan a través del sistema linfático los desechos generados durante el día por las células cerebrales, se restauran importantes funciones corporales, se conserva la energía y se reparan los tejidos dañados. Algunas hormonas, como la del crecimiento, por ejemplo, se secretan mayormente durante el sueño.

Una cosa está clara: si no duermes, al día siguiente tu cerebro no funcionará apropiadamente; te sentirás cansado, irritable, y de mal humor; y comprobarás que no puedes rendir al máximo. A la larga, la falta crónica de sueño puede conducir a una cascada de efectos negativos: conseguirás menos en el trabajo, tus relaciones se empobrecerán y tu salud se resentirá. Sí, la privación del sueño eleva la presión sanguínea, aumenta la inflamación y dispara el riesgo de enfermedad cardiovascular e infarto.

Vale. No nos pongamos alarmistas. Lo cierto es que la falta de sueño impacta negativamente en todas las cualidades necesarias para hacer una buena presentación:

  • Una hora menos de sueño no equivale a una hora adicional de logros o de disfrute. Ocurre justamente lo contrario. Cuando pierdes una hora de sueño, disminuyes tu bienestar, productividad, salud y capacidad para pensar. Evita trabajar hasta tarde la víspera de una presentación importante.
  • Durante el sueño lo aprendido se consolida mejor en tu memoria a largo plazo. La duración y calidad del sueño favorecen tu habilidad de recordar lo aprendido durante el día. Si has estado preparando tu presentación por la noche, nada como irte a dormir pronto para retener lo memorizado.
  • El sueño reparador conduce a mejores decisiones. Tras una noche de buen sueño te encuentras mejor capacitado para tomar decisiones. Resulta vital dormir bien si al día siguiente tu presentación forma parte de un proceso de decisión sobre algún asunto importante.
  • Una noche de descanso incluso repercute en tu aspecto físico. Un efecto que notarás no solo tú sino también otras personas. Cuando duermes bien te ves más guapo. Cuando duermes mal, tienes peor aspecto. Por muy injusto que nos parezca, valoramos como más inteligente y más digna de confianza a una persona que percibimos como más atractiva. Dormir poco y mal hace que al levantarnos y en las horas posteriores tengamos el ceño más fruncido y los ojos más entrecerrados. ¿Y sabes qué? Esos dos rasgos harán que te perciban como menos inteligente y creíble. Sin embargo, si duermes bien, tu cara sonreirá más, lo que contribuye a hacerla más atractiva. Así que ya sabes: dormir bien es la mejor crema de belleza que existe.
  • A eso de las 15.00 o 16.00, nuestros niveles de energía decaen de forma natural, siguiendo nuestros ritmos ultradianos. Es el período del día en que sentimos un mayor nivel de fatiga. ¿Qué puedes hacer para superar este bajón? Si puedes permitírtelo, ¡echa una siesta! Eso sí, que no supere los 20-25 minutos, para levantarte realmente refrescado.

El sueño es un tesoro y como tal deberías cuidarlo. No sacrifiques una hora de sueño hoy para hacer una presentación mejor mañana. Inténtalo al revés. Cuando necesites una hora extra de energía, añade una hora extra de sueño.

LOS CUATRO PILARES DE LA SALUD

Acabas de leer el tercer artículo de la serie de cuatro artículos sobre Los Cuatro Pilares de la Salud:

  1. Cómo el ejercicio físico nos ayuda a hacer mejores presentaciones
  2. Aliméntate para aumentar tus niveles de energía durante las presentaciones y a lo largo de todo el día

 

Gestión de la energía en el trabajo

DIÁLOGO ABIERTO

¿Cómo es tu descanso antes de una presentación?